- “Oe pero, el uso de los trajes peculiares y distintivos que por establecimiento o concesión usan los militares y los otros empleados o los individuos que pertenecen al mismo cuerpo o colegio no es tan malo!”, me dijo.
- “¡Cállate RAE c*nch*t*m*dr*!”, respondí.
Fue recién cuando ingresé a la universidad que me di cuenta que usar uniforme me había j*d*d* la infancia y lo hice gracias a que fue empezando esta nueva etapa que me empecé a vestir como se me daba la regalada gana y a sentirme yo mismo, a separarme del grupo y a verme diferente a los demás
Obligar a la gente a usar uniforme es la manera mas fácil de estandarizarla, de robarle la personalidad y volverla parte de la masa. Entonces es mucho más fácil dominar a los individuos y hacerlos ridículamente obedientes porque ya no tienen expresiones de individualidad. Sólo piensa ¿quiénes son los individuos más sumisos del planeta? ¡Los cachacos y los colegiales. Ellos están dispuestos a obedecer ordenes superiores sin preocuparse si esta bien o mal lo que van a hacer. Por eso que todos los profesores temían a ese que se arremangaba la camisa o que se rehusaba meterla dentro del pantalón. Ese era el rebelde, el distinto.
No todos los colegiales son obedientes, son escasos los que son 100% obedientes, creo que ninguno lo es.